11 agosto 2009

The invention of Solitude

'Poco a poco comienzo a comprender el absurdo de la tarea que he emprendido. Tengo la sensación de que intento llegar a algún sitio, como si supiera lo que quiero decir; pero cuanto más avanzo, más me doy cuenta de que el camino hacia mi objetivo no existe. Tengo que inventar la ruta a cada paso, y eso hace que nunca esté seguro de dónde me encuentro. Tengo la impresión de que me muevo en círculos, de que vuelvo constantemente atrás o de que voy en varias direcciones a la vez. Incluso cuando consigo avanzar un poco, no estoy muy seguro de hacerlo en el rumbo correcto. El hecho de que uno vague por el desierto no quiere decir que necesariamente haya una tierra prometida'.

Snif.

18 comentarios:

Luisz dijo...

Si hasta a Dios le clavaron espinas, ¿qué podemos esperar los mortales?

Israel V.R. dijo...

Al contrario, vas en la dirección correcta si lo que quieres es llegar a donde los que te rodean no han llegado.

Aprende que es lo que te regresa, por alguna parte habrá una brecha que no habías notado y te llevará a mjores tierras.

J. Carlos Seguin Romero. dijo...

Triste, cierto. Estamos inseguros (yo tambien) porque no nos atrevemos a averiguar el misterio de la vida, todo aquello que nos hace segur ¿voluntad? ¿indiferencia? ¿que se debe hacer? Tomar decisiones personales es el primer paso ¿y luego? ¿seguir filosofando sobre los porques y los modos del universo indescifrable? ¿Que es la vida? ¿Porque estamos aqui? Si, vamos rodeando una circunferencia infinita, nadie responde.

Chachis dijo...

que nadie quiere estar solo... (lo siento, ando muy benedetti) :D

Monapolla dijo...

Me gusta eso de : "El hecho de que uno vague por el desierto no quiere decir que necesariamente haya una tierra prometida'.". Ojalá pudiéramos caminar así, pero dejando esa inseguridad de sentirnos moviendo en círculos. Tal vez si nos olvidáramos un rato de la tierra prometida, podríamos disfrutar más de cómo nuestras huellas se van marcando en la arena.

Saludos, creo que nunca había visitado por acá.

Meryone dijo...

he decidido eliminar lastres de mi vida: empecé por los personales y culminé en los académicos. ahora meryone es libre

te recomiendo hacer lo mismo. vagar por el desierto sí, pero por el desierto en sí, no por buscar una tierra prometida

y todas esas cosas que ya dijo tagore mucho antes que yo, seguro. pobre tagore, era maravilloso hasta que lo plagió paulo coelho

besos

Xoconostle Cósmico dijo...

Sólo imagina de modo realista un objetivo y el camino te nace solito abajo de las patas, me cae.

Israel V.R. dijo...

Puedo ver que últimamente la constancia no es lo tuyo, pero no te gustaría participar en un colectivo de cuentos

mi correo si te interesa es israelvelazquezrivera@hotmail.com

un saludo

Ángel Ciénega Ramírez dijo...

Hey, si te pones a pensarlo, eso es la vida. La cuestión es que rara vez tomamos conciencia de lo que realmente es.

Smile_XXI dijo...

Definitivamente, la cocina rulea jajajaja.

Muchas gracias por pasarte por mi blog ;)

Diana dijo...

Auster, tu post... ouch y requete ouch.

Yareli dijo...

Y quitar eso de la restricción de comentarios!

Yareli dijo...

Ash, deberías actualizarte más seguido.

Allek dijo...

hola!
pasaba a invitarte a mi caja..
un abrazo!

Meryone dijo...

había leído y no había comentado (no sé por qué)

entonces hubiera comentado que podía estar plenamente sola, renunciar a todo y a todos

ahora, alguien a quien había alejado, alguien que me había alejado, ha vuelto y me necesita

creo que tengo que aplazar mi viaje al faro en mitad de la nada

besos

Xoconostle Cósmico dijo...

La única tierra prometida es la que van a echar encima de la caja de muerto. Todos la tenemos bien prometida.

Srta. Maquiavélica dijo...

pero bien q te gusta andar de vago y descubrir q encontraras¡¡¡¡iras al cervantino??
besos hermoso

Verònica dijo...

La tierra prometida no existe, a lo sumo podemos creer en que aùn siendo como somos podremos encontrar algo parecido... un lugar de remanso transitorio, una luna de abril, una estrella del alba, una sonrisa perdida... pequeñas cosas; eso es todo lo que a veces me importa. y a veces no, pero cuando no es cuando siento que vuelvo a retroceder, y es entonces cuando me acuerdo de todo lo anterior..

besos,

Vero.